Junto a las ultimas coplas y sones de erkenchos, cajas y anatas, el carnaval de la Quebrada de Humahuaca se despide por un año de las calles de todos los pueblos que viven a la vera del Rió Grande, en los Andes occidentales de Jujuy, el otoño calma las tardes de Tilcara y deja ver sus primeras pinceladas ocres. Por la costa del Huasamayo o en el Callejón de Villa Florida o al pie del Cerro Negro, a la tardecita, se deja escuchar el sonido lúgubre de un tambor, llamando a los integrantes de las Bandas de Sikuris, para comenzar a preparar las “cañas” y recordar las melodías con las que en Banda acompañados por una fuerte percusión de bombos, redoblantes y huancaras, peregrinaran el lunes de Semana Santa hasta el Abra de Punta Corral para que en la madrugada del miércoles, llenen los senderos de sones milenarios, bajando a la Mamita del Cerro hasta el pueblo de Tilcara cumpliendo así una de las celebraciones culturales mas antigua de esta parte de los Andes. La Copla , ese canto milenario de la América Indígena deja sus sabias cuartetas esta vez sin el acompañamiento de la caja, pues refiere al profundo dolor de la Semana Santa. Tukuta, los hermanitos Tolaba, los músicos y las Copleras de Tilcara traen en esta muestra cultural, los cantos y músicas con los que los Quebraderos hoy acompañan esta celebración. Para los pueblos indígenas que sostenemos la Filosofía de la Naturaleza Cósmica es el final del tiempo del Kapaj Raymi ( comienza el 21 de diciembre y termina en estos días )o el tiempo de la Cosecha de la Abundancia , la Fiesta de las Flores y de los Frutos, el inicio de la Fertilidad o la preparación de la tierra para los campesinos andinos que cierran axial el Circulo Agrario en el cual viven.